Este es otro de los atractivos con los que cuentan los esperanzanos e intibucanos. Son cerca de 500 árboles, la mayor parte de ello sin exceder el medio metro de altura.
Se ubican en la zona conocida como La Esmeralda, un sitio poco habitado. Según opinión de los pocos biólogos que los han visitado, por las características de los parásitos que tienen estos árboles en sus troncos y ramas, los mismos fácilmente pueden tener cerca de 100 años de estas en esta región, cuyos suelos son similares a los volcánicos, lo que puede ser una posible explicación de su diminuto tamaño.
Ver un bosque de diminutos árboles con flores, frutos o aún más, con thillansia o gallinaza es realmente espectacular.
Expertos de la Dirección de Biodiversidad de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente(SERNA), organizan actualmente un estudio para determinar científicamente todas las características de este bosque enano, al mismo tiempo que gestionar su protección legal y un programa de manejo y uso eco turístico en el que participen activamente las autoridades e instituciones de la zona.
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