Ciudades Gemelas que Ofrecen Mucho al Turista
A solamente 30 minutos (65 kilómetros de buena carretera asfaltada) de la ciudad de Siguatepeque, se encuentran las ciudades gemelas de La Esperanza e Intibucá, en el Departamento de Intibucá, las que ofrecen una gran variedad de atractivos para los turistas nacionales y extranjeros.
Carreteras que conectan: desde la ciudad de Marcala, La Paz; desde Gracias (Lempira) que a su vez conecta con Santa Rosa de Copán y los pueblos de la frontera con El Salvador, hacia el sur del departamento de Intibucá.
Ubicado sobre los 1,980 metros sobre el nivel del mar, este municipio hondureño, disfruta de uno de los climas más fríos del país (17 grados en promedio). Una línea imaginaria separa las dos ciudades, al extremo que con solo cruzar una calle, usted está en una u otra ciudad.
Ambas comparten el Parque Central, pero cada una tiene su respectivo templo católico. Intibucá es el poblado más antiguo y su origen es la etnia Lenca, mientras que La Esperanza fue fundada por ladinos de origen español a finales del siglo XVII.
Desde el cerrito El Mirador se aprecian ambas ciudades y todo el paisaje que las mismas forman con las todavía bien protegidas montañas que las rodean. Sus característicos bosques nublados, predominando el liquidámbar, pino y encino, albergan una diversidad de fauna en la que sobresalen el quetzal y el venado de Cola Blanca.
Además, estos bosques dan origen a innumerables riachuelos cristalinos, cuyas márgenes invitan a descansar y disfrutar de la comida criolla.
Costumbres
La etnia lenca, cuyas mujeres conservan ek uso de su vestimenta distintiva, tiene sus particularidades. Los distinguen sus ritos, sus costumbres y aún su manera de vivir el catolicismo.
Ellos reverencian a Moisés y lo representan por las llamadas Varas Altas o "Majestades", que además significan poder civil. Esta tradición de la Vara Alta incluye la adoración a Dios, a la Virgen María y otros santos, incorporan ofrendas a la tierra, con sangre de un ave doméstico (gallo, pato) y plantas silvestres en representación de ángeles, esto es "la compostura", que se celebra antes y después de las cosechas.
Casa de la Cultura
Construida desde los años 1900, hacen de la Casa de la Cultura de la Esperanza, un sitio acogedor muy visitado y que forma parte del Circuito Turístico de la Esperanza.
La Casa de la Cultura se bautizó con el nonbre de un hombre sobresaliente en Intibucá, el ingeniero Dagoberto Napoleón Sorto Cisneros, quien impulso el teatro, la poesía, la música y otras expresiones artísticas.
Ahora este edificio da espacio al Centro de Interpretación de la Cultura Lenca, dos tiendas de artesanías, un salón de usos múltiples en donde se dan clases de danzas folclóricas, baile popular, pintura, manuales y además algunas oficinas.